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Sexo: La Gran Idea de Dios

Hacía una teología de la Sexualidad

Estantes de puestos de revistas, programación de televisión, libros, conversaciones en las esquinas y pláticas entre chicos y chicas, parecen verse saturadas del mismo tema: SEXO…SEXO…SEXO…Pero sexo distorsionado.

Aunque las actitudes hacia el sexo varían ampliamente, necesitamos entender que Dios está en el negocio de hacer las cosas bellas y no tenemos que avergonzarnos de nada de lo que Dios hizo. Siendo que Dios creó el sexo y el sexo es planteado a lo largo de toda la Biblia, una teología del sexo y de la sexualidad humana es urgentemente requerida para guiar a la humanidad en la verdad y enseñar el papel natural del sexo en nuestras vidas.

La Iglesia es el lugar donde menos se habla de sexo. Y donde no hay orientación el pueblo perece, por falta de conocimiento, dice el Libro de Proverbios.

Como pueblo cristiano necesitamos entender por lo menos tres cosas:

1. Entender la Diferencia entre sexo y sexualidad.
2. Entender el diseño de Dios y el origen de sexo y sexualidad.
3. Entender la Teología (La lógica y el propósito de Dios) del Sexo y la Sexualidad.

Hay una visión distorsionada en la Iglesia acerca del sexo como consecuencia de la caída de este mundo, cuando en realidad la Idea del sexo tuvo su origen en Dios, no en el hombre. Para poder tener una idea correcta y apropiada del sexo, necesitamos pensar teológicamente acerca de esto. En esta sesión interpretaremos la lógica y el propósito de Dios sobre el tópico del sexo y de la sexualidad descubriendo todo lo que la Biblia dice acerca de estos dos temas.

Introducción a La Teología y La Sexualidad.

Nuestra Sociedad y la Iglesia como parte de esa sociedad tiene una visión distorsionada del sexo: Ese concepto errado es: Sexo es malo en nuestro mundo caído. Cuando estaba repartiendo las tarjetas de invitación para mi matrimonio en el año 1972, me acerque a uno de los ancianos de la Iglesia donde yo era pastor y al recibir él la tarjeta, la leyó delante de mi y con un gesto de desagrado en su rostro, me dijo: “ Lastima pastor, te llevas la fornicación para tu casa. Vas a perder la unción”. Me quede estupefacto al oír eso. Luego me enteré que este anciano creía que el sexo aún en el matrimonio era pecado. Su esposa más tarde me dijo que él dormía en cuarto separado para no tener sexo, pero dos veces por semana le tocaba la puerta del cuarto a ella, para luego de tener relaciones sexuales con su esposa, irse a llorar a su cuarto y pedirle perdón a Dios por su caída.

Necesitamos como Iglesia recuperar la visión bíblica del sexo y eso requiere pensar teológicamente.

Pensar teológicamente al respecto requiere de nosotros examinar por lo menos cuatro elementos vitales:

1.- Lógica de Dios.
2.- Palabra de Dios.
3.- Modelos de Dios.
4.- Propósitos de Dios.

La lógica de Dios nos muestra que el sexo no fue un accidente sino el producto de la lógica divina demostrada en la Palabra de Dios , porque Dios hizo al hombre y a la mujer y dice la Biblia: “ Y vio Dios que era bueno en gran manera”

Definiciones y Diferencias entre “Sexo”“Sexualidad”.

* Sexo: Apetito en el cuerpo humano para el placer y la procreación.

* Sexualidad: Estética que rodea el sexo debido a las diferencias entre hombre y mujer.

Necesitamos ayudar a la gente a descubrir la grandeza de la sexualidad humana, de tal manera que experimenten su sexualidad dentro de las estructuras requeridas por la lógica y La Palabra.

La Teología de la Sexualidad implica :

Doce Principios Bíblicos Y Teológicos sobre La Sexualidad.

Principio 1:

Dios hizo al hombre y a la mujer. Sexualidad es un elemento necesario para el cumplimento del mandato de la creación y en el propósito divino para la humanidad. Dios declaró su entera creación como buena y santificada en su propósito. Sería un error pensar que sexo o deseo sexual son malos. (Gen 1:26-31, Cantares 2:24,25). Este principio de muestra que la Teología de la Sexualidad habla de un Hombre y una Mujer. No dos hombres ni dos mujeres. Esta Teología ya echa por tierra las tendencias modernas de una sexualidad entre el mismo sexo. Dios fue claro al hacer una pareja. Nos salimos de este principio y tendremos muchos problemas con Dios, con nosotros mismos y con nuestros semejantes. Sé que suena “fuera de onda” , “NO estar en nada” “Anticuado”, pero es el principio de Dios.

Principio 2:

No es la voluntad de Dios que llevemos la dimensión sexual a la extinción de nuestra personalidad. Así como los demás apetitos, necesitamos asumir responsabilidad espiritual por medio del control. Control, no extinción es la lógica de Dios. (Prov 5: 1-23, 23:1-3; Cantares 2:7, 3:5, 8:4-10). No es el negarnos a casarnos, no proclamar un celibato, no es aniquilar nuestra personalidad como lo hacía el anciano del cual hablé al principio, el principio divino se enfoca en el dominio propio. Conocí al Señor Jesús a los 16 años de edad y me case casi a los 25 y sé el valor del dominio propio que Dios me permitió cultivar entre los 16 a los 25.

Control es un elemento que es fruto del Espíritu Santo y es un Componente del trabajo de la Gracia Divina en la vida de los hijos De Dios. (Gálatas 5:22-26; Rom 8:8-14.). Cuando la Biblia habla de dominio propio está enfocado a tres cosas, la manera de hablar, el sexo y la comida.

Dominio Propio y el rehusar aplicarlo en nosotros mismos y en nuestras relaciones nos introduce a asuntos teológicos como: Pecado, Arrepentimiento, Confesión, Perdón y Restauración. (1 Juan 1:9; 2 Corintios 6,7; Gálatas 5:1).

Principio 3:

Lo único que es legítimo en cuanto a satisfacción del apetito sexual está enmarcado dentro de un compromiso de pacto; el sello de un compromiso de pacto se encuentra en el matrimonio y esto pertenece a la lógica de Dios. (Gen 2:18-25; Prov. 5:1-23; Cantares 3:12, 8:6; Mat. 19:3-11). El principio divino demuestra que Dios creó el sexo para el matrimonio, no fuera del matrimonio. Nunca una pareja fiel va a tener problemas de enfermedad venéreas por tener mucho sexo entre ellos. Pero, si uno de los dos sale del pacto y tiene sexo fuera del matrimonio, correrá el riesgo de enfermedades.

Principio 4:

Algunas relaciones sexuales representan una forma de idolatría confeccionada en medio de los temores personales, adicciones y rebeldía.

Victimización abunda cuando la sexualidad está divorciada de las directrices de la lógica y Palabra de Dios. (Romanos 1:21-32; Efes 5:1-33; Hebreos 13:4). Adicción sexual es una forma de idolatría. Dios comparó las desviaciones del pueblo de Israel de él como sui creador, como un adulterio espiritual.

Las adicciones sexuales a raíz de un trauma y la persona ante ese trauma busca una anestesia para aminorar su dolor y en la mayoría de los casos el sexo es usado como una anestesia pero la verdad es que produce más dolor y se entra en un ciclo de profundización de sexualidad distorsionada que está íntimamente ligada a la idolatría. Una joven me decía: “La verdad Pastor, es que desde que entré en este camino de perversión sexual he quedo como víctima de un ídolo implacable del cuál no me puedo desligar”.

Principio 5:

Sexo bajo el sello del pacto no es solo bueno, si no además es puro, honorable y santo. Hebreos 13:4). Son muchos los que creen que el sexo en el matrimonio es aburrido, que el sexo más atractivo, desbordante, explosivo y ardiente está en las aventuras y fuera del matrimonio. Pero este principio divino dice todo lo contrario y yo te puedo decir ahora que ya vamos para los 40 años de casados, que es FALSO. El sexo dentro de la norma matrimonial no solo es bueno, sino puro, honorable, santo explosivo, creativo, renovado y como en las bodas de Cana, “El mejor vino esta al final”.

Principio 6:

El Apetito sexual no solo ha sido colocado en los humanos para asegurar la procreación. Era la intención de Dios que nuestra sexualidad sea una fuente de intenso placer para nosotros. (Prov. 5:18,19; Eclesiastés 9:7-10, Cantares 4:1-15). Los primeros padres de la Iglesia creían que el sexo era solo para procrear hijo. San Agustín decía: “Si hubiera otra forma de crear hijos sería fenomenal, pero siendo que no la hay, recurramos al sexo y luego arrepintámonos” . Eso no esta dentro del principio Divino. Si Dios no hubiese pensado en el sexo como una fuente de placer no hubiese colocados las terminaciones nerviosas y sensaciones en los lugares correctos de nuestros genitales. SI estaba Dios pensando en el placer de la pareja.

Placer sexual no es malo cuando está dentro del marco matrimonial. En el libro de Cantares, lo cuál es en realidad el manual divino de sexualidad en la Biblia, en el capítulo 5 donde se describe la primera relación sexual en la luna de miel de Salomón con la Sulamita, de pronto se escuchan estas palabras de una tercera persona que dice: “Comed, amados amigos; bebed en abundancia”. Algunos creen que quienes decían esto a la pareja eran los invitados a la boda desde afuera del cuarto , otros creen que es Dios mismo diciéndoles: Disfruten, eso lo hice para ustedes. Me inclino más a creer que era Dios regocijándose con ellos en ese momento de intimidad.

Principio 7:

Acto Sexual es más que un acto físico. Envuelve dos personas en muy especial clase de conocimiento que implica profunda conexión, comunión, compartir y un total darse el uno al otro. (Gen 2:18-25, Cantares 8:1-14, Efesios 5:25-33). Para nuestra sociedad, sexo es solo un placer físico o la unión de dos cuerpos, pero en realidad el principio de Dios es que sexo es más allá de una unión física.

Somos espíritu, alma y cuerpo. La Biblia usa la palabra “ Conocer”, para referirse a la relación sexual. Esto implica una conexión, una comunión, un abrirse al otro un compartir de sentimientos y profundidades una entrega genuina y real. Muchas parejas de matrimonios aún cristianos solo practican sexo como lo hacen los no creyentes, nunca hablan de sexualidad, no tienen intimidad como pareja más allá de la sexualidad y mucho ni siquiera se conocen.

Principio 8:

Sexo, porque es de naturaleza intensa, no puede traer clímax de gozo a los participantes sin un completo compromiso de ambos que los lleva a la exclusividad que la monogamia garantiza. La ausencia de fidelidad en uno de los cónyuges, esa fidelidad contenida en la frase: “Hasta que la muerte los separe” es una violación a la ley divina y produce ira interna en la persona que es la víctima por la indifelidad. Incluso la fantasía sexual divorciada del compañero de pacto puede disminuir el gozo del sexo derivado de una pareja monógama. ( Prov. 5:15-23,; Ecles. 6:9, 7:25-29; Cantares 8:6,7; I Tes. 4:1-7). Compromiso es la clave. Compromiso viene ligado al matrimonio. Sexo fuera de un compromiso es una planta sin raíces, una casa sin fundamento, un cuerpo sin columna vertebral. Por eso muchos quieren una vida sexual sin compromiso, pero eso nunca trae genuina realización.

Principio 9:

Acto Sexual es una parte de la relación marital que es necesaria para experimentar la unidad genuina y total en el matrimonio. Solo en casos donde el acto sexual es imposible por razones justas, la ausencia de sexo sería aceptable dentro de la relación matrimonial.

En estos casos, la pareja debería entender las razones por la ausencia de sexo y voluntariamente consentirlo. (1 Corintios 7:1-5). Sexo en el matrimonio no es una opción, es un elemento vital en la relación de pareja. Cuando la vida sexual no funciona a cabalidad en la relación, algo se ha perdido en el camino y la pareja necesita regresar a buscar lo que se ha perdido. No hay que ignorarlo, hay que buscarlo.

Principio 10:

Sexo es un derecho reciproco basado en la realidad de que nuestro cuerpo pertenece a nuestro cónyuge. La enseñanza Escritural no intenta dar licencia para abusar del cónyuge, sino al contrario enfatizar las responsabilidades que acompañan el compromiso matrimonial. Esposos y Esposas son responsables ante Dios para servir el uno al otro satisfaciéndose sexualmente de una manera sana. En este sentido, sexo es una reunión compleja a nivel personal y santo, donde se intercambian sentimientos, pensamientos y sensaciones. (1 Corintios 7:1-5).

El Apóstol Pablo lo dejo de esta manera: “4La mujer no tiene dominio sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido dominio sobre su propio cuerpo, sino la mujer”.[1] . Queriendo decir que el esposo no debe buscar el placer de su propio cuerpo, porque ese no es su cuerpo, sino el de ella y la esposa al contrario. Eso da un golpe mortal al egoísmo y a la satisfacción propia.

Principio 11:

Sexo debería ser visualizado no solo como una manera de que las necesidades de uno sean satisfechas, sino como una manera de servir al otro. Rehusar satisfacer las nnecesidades sexuales del compañero puede colocarlo en una situación vulnerable.

(1 Corintios 7:1-5). Muchas veces en el matrimonio no siempre los dos sienten el deseo, pero hay veces en que uno tiene que sacrificarse por el otro, pensando el las necesidad del cónyuge. Sexualidad genuina es una manera de servir. Servir no siempre esta ligada a tener ganas de servir, sino al compromiso de servirnos mutuamente. La Belleza del servicio en la sexualidad está en que comienzo a vez sin desear, pero lo continuo como una manera de servir al cónyuge y de pronto el deseo se despierta y los dos finalizan el acto con servicio mutuo.

Principio 12:

Sexo está totalmente satisfecho solo cuando dos personas poseídas de la expansión de Identidad Individual llegan a experimentar una celebración de diferencias. Cada uno está listo a dar y demandar. Los dos llenan el vacío en el otro y se desarrollan en el proceso de llenarse así mismos. Intimidad sexual requiere unidad y separación saludables. (Génesis 2:18-25).Somos diferentes. Dios nos hizo diferentes no solo en el aspecto sexual sino mental, emocional y en la formación física. Esas diferencias nos pueden llevar a separarnos o distanciarnos o a enriquecernos y acercarnos. EL principio de la Teología de la sexualidad es que Dios nos hizo diferentes para complementarnos y expandirnos.

Se dice que en materia sexual el hombre es como el microondas, listo para calentar la comida en dos minutos, pero la mujer es como la olla de cocido lento, se necesita toda la noche para ablandar los granos. Esas diferencias nos expanden y enriquecen.

Dios te ha dado el regalo del sexo. Sexo fue idea de Dios. No fue idea de Hollywood, ni de la sociedad libertina, ni de la revista play boy. Sexo fue creado por Dios. Volvamos a la Teología de la sexualidad. Todo un libro en la Biblia habla de sexualidad. Cantar de los Cantares. Ese manual lo debiera de leer toda pareja.

REFLEXIÓN:

¿Cuál es la diferencia entre “sexo y sexualidad”?
¿Por qué es necesario pensar acerca de la sexualidad desde una perspectiva teológica?
¿Qué significa pensar geológicamente?
¿Qué principios bíblicos de sexualidad se encuentran en 1 Corintios 7:1-5?
¿Cómo podría describir sexo y sexualidad dentro del pacto de Matrimonio como Dios lo diseño?
¿Qué principios bíblicos gobiernan la gran idea de Dios acerca del sexo?

Que Dios te ayude a vivir dentro de estos principios:

Dr. Serafín Contreras Galeano.
www.serafincontreras.com
Certificado en Sexualidad Sana de Light University de American Asociaction Christian Counselors.

BIBLIOGRAFÍA

* Healthy Sexuality. AACC.
* Gardner, Tim A. Sacred Sex (Colorado Springs, CO: Waterbrook Press,2002)
* Hart, Archibald. The Sexual Man. (Dallas, TX: Word Publishing, 1994)
* Hawkins, Ronald E. Strengthening Marital Intimacy. (Kearny, NE: Baker Book House, 1991)
* La Haye, Tim and Beverly. The Act of Marriage. (Nashville, TN: Thomas Nelson)
* Panner, Clifford and Joyce. The Gift of Sex. (Dallas, TX: Word, 1981)
* White, John. Eros Redeemed. (Downers Grove, IL: Intervarsity Press).
[1] Reina Valera Revisada (1995) Bible Text. Miami : Sociedades Biblicas Unidas, 1998, S. 1 Co 7.4

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