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¿Cómo Se Sana Una Nación?.

Gobierno Paz¡Cómo han cambiado las cosas!.  Recuerdo cuando era niño. La seguridad, la armonía, el compañerismo, la camaradería  y la familiaridad entre vecinos era una experiencia única.  ¿Qué ha pasado?. ¿Qué se ha perdido? ¿Cómo podemos recuperar lo perdido?.

Muchas cosas se han perdido, pero aún se puede recuperar lo que perdimos en el camino de la vida.  Cuando nos sentamos en la sala de nuestra casa luego de un día arduo de trabajo para ver las noticias de Televisión sentimos que:

•    Las noticias nos confrontan.
•    Las Noticias nos avergüenzan.
•    Las Noticias nos humillan.
•    Las Noticias nos desafían.
•    Las Noticias nos desnudan.
•    Porque somos responsables de los que dicen las noticias.
•    No tenemos escapatoria.

“Un buen periódico es una nación hablándose a sí misma”. Arthur Miller (1915-2005)
Dramaturgo estadounidense.

Terminó, pues, Salomón la casa del Señor, y la casa del rey; y todo lo que Salomón se propuso hacer en la casa de Dios, y en su propia casa, fue prosperado.—  —Entonces apareció El Señor á a Salomón de noche y le dijo: “Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar como Casa de sacrificio”.

Si yo cierro los cielos para que no haya lluvia, y si mando a la langosta que consuma la tierra, o si envío pestilencia a mi pueblo; “si se humilla mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oran, y buscan mi rostro, y se convierten de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra”.

Mis ojos estarán abiertos, y mis oídos atentos, a la oración que se haga en este lugar;—  pues ahora he elegido y santificado esta Casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre. 2 Crónicas 7:11-15

2 Crónicas 7:14 nos confronta cuando vemos las noticias.

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¿CÓMO SE SANA UNA NACIÓN?

“Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas
sociales se acerca a la muerte espiritual”.
Martín Luther King (1929-1968) Religioso estadounidense.

UNA NACIÓN SE SANA CUANDO NOS HUMILLAMOS. “Si se humillare mi pueblo”.

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¿Qué es humillarse?

Es poner a un lado la apariencia, quitarnos las máscaras, despojarnos de nuestra experiencia, romper nuestros proyectos humanos y lanzarnos a los brazos del padre.

“ Si nosotros fuéramos realmente humildes, conoceríamos realmente lo mentirosos que somos”.  Thomas Merton.

“ Señor enséñame a humillarme ante ti de tal manera que pueda entender lo mentiroso que soy y el fraude que vivo”.

“Humillación es real desespero. Desespero de mi mismo para que yo pueda esperar enteramente en ti”.  Thomas Merton.

AUTOSUFICIENCIA es el elemento que nos aleja de la dependencia absoluta de Dios. Indiferencia nos hunde en el pozo de la indolencia e insensibilidad es la piel dormida del alma para poder captar lo sublime, tierno e inmensurable de la riqueza divina puesta a disposición de los pueblos quebrantados.

Cuantas veces mientras nuestra nación se deteriora moral, espiritual, política y familiarmente nosotros parecemos dormidos en el lecho de la desesperanza, pero cuando despierto en medio de la humillación de mi propia vanidad, la oración me conecta con el trono de la gracia para ver el despertar de mi espíritu y de mi pueblo.

“Una nación permanece fuerte mientras se preocupa de sus problemas reales,
y comienza su decadencia cuando puede ocuparse de los detalles accesorios”.
Arnold J. Toynbee (1889-1975) Historiador inglés.

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UNA NACIÓN SE SANA CUANDO ORAMOS. “ y oran”

•    Orar porque es la única opción que tenemos.
•    Orar porque Jesús mismo lo demostró en todo su ministerio.

“No importa que nivel de madurez espiritual hayamos alcanzado,
necesitamos renovar nuestras apariencias, necesitamos frescas manifestaciones
y nuevas visitaciones del cielo. Necesitamos que las ventanas de los cielos
se abran una y otra vez sobre nuestras cabezas.  Necesitamos que el
Espíritu Santo nos de otra vez un Pentecostés.”
Charles Spurgeon.

 

“ Sin mi nada podéis hacer”  Jesús.

 

La oración, la intercesión y el quebranto son las herramientas divinas para ver cambios sustanciales en nuestra nación.  ¿Cuándo fue la última vez que invertimos unas cuantas horas en la noche o en la mañana para interceder por nuestra nación?.  Dios le dijo a Salomón: ¡Si mi pueblo se humilla y ora!. Dos primeros elementos vitales en el sendero de la recuperación de nuestra nación y esos dos elementos comienzan en mi y en ti.


UNA NACIÓN SE SANA CUANDO BUSCAMOS EL ROSTRO.  “ Y buscaren mi rostro”.

¿Qué es buscar su rostro?  No es lo mismo que orar?.

No, No es lo mismo. Usted y yo podemos orar sin buscar el rostro de Dios.  Buscar el rostro de Dios es un grado más de profundidad en la comunión con el Padre.

Uno puede orar sin buscar su rostro. Así como usted puede hablar con alguien sin mirar su rostro. Para poder mirar el rostro de alguien uno tiene que sentirse libre de culpa. Mirar el rostro es estar dispuesto a ser confrontado. Y es ahí donde muchas veces huimos fácilmente escondiéndonos aún en la misma oración para no ser confrontados por el Dios Eterno.

No puede prevalecer el rostro humano ante el rostro divino. Uno tiene que rendirse.

Como Isaías lo hizo:
“Vi yo al Señor sentado sobre su trono alto y sublime y sus faldas llenaban el templo…. Entonces dije: ¡Ay de mi! Que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundo, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos” Isaías 6: 1,5.

Pedro ocultó su rostro ante Jesús. Sintió la confrontación del Maestro:
“Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador”. Luc 5:8

Gedeón exclamó un grito de muerte:
Y viendo  Gedeón que era el ángel del Señor, dijo: Ah, Señor Jehová, que he visto el ángel de Jehová cara a cara. Jueces 6:22

Abraham escondió su rostro muriendo así a sus planes y su identidad cambió.
Y siendo Abraham de edad de noventa y nueve años, se le apareció El Señor y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mi, y sé perfecto.  Y pondré mi pacto entre mi y ti, y te multiplicaré en gran manera.  Entonces Abraham cayó sobre su rostro y Dios habló con él diciendo: He aquí mi pacto contigo, serás padre de muchedumbres y no se llamará más tu nombre Abraham, sino que será tu nombre Abraham porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes”. Gen 17:3-5

Jacob fue marcado por el rostro de Dios.
Y llamó Jacob el nombre de aquel Lugar Peniel: Porque vi a Dios cara a cara y fue librada mi alma.  Y  cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera”. Gen 32:30,31

Moisés ocultó su rostro para morir a su vida sin propósito.
Y dijo: No te acerques acá: quita tus zapatos de tus pies, porque el lugar en tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo soy el Dios de tu Padre, Dios de Abraham, Dios Isaac, Dios de Jacob.  Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. Éxodo 3:5,6.

Elías no pudo mantener su rostro mientras huía.
Y cuando lo oí Elías, cubrió su rostro con su mano, y salió, y se pudo a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz diciendo: Qué haces aquí Elías? I Rey 19:13.

Ahora podemos ver la razón por la cuál en 2 Crónicas 7, Dios habla primero de humillarse, luego habla de orar y nos sube a un tercer escalón al hablarnos de buscar su rostro. Por eso el rey David dijo:
Escudríñame Oh Dios y ve si hay en mí camino de perversidad.

Nuestra nación comienza  a sanarse cuando nosotros mismos, quienes conocemos a Dios personalmente no evadimos la confrontación divina luego de humillarnos y orar.   En nuestras manos cae tremenda responsabilidad.

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UNA NACIÓN SE SANA CUANDO NOS CONVERTIMOS DE NUESTROS MALOS CAMINOS. “Y se convirtieren de sus malos caminos”

Regularmente cuando leemos esta parte del pasaje, respiramos profundamente y decimos…  ¡Bueno…  gracias a Dios ya estamos convertidos. Ya no andamos en malos caminos de licor, vicios y maldades!. La verdad es que en este pasaje
Dios acá le habla a su pueblo.  Todavía hay malos caminos en medio nuestro. Por eso buscar el rostro de Dios habla de confrontación y cuando Dios mismo nos confronta el único camino que nos queda por delante es la conversión. Conversión es dar la media vuelta y quedar con el rostro hacía donde estaba la espalda.

Cambio de espíritu, caminos, mentalidad y conducta.

•    Los Cristianos determinamos el estado del pueblo de Dios y de la nación.

•    Somos la sal de la tierra. Somos la luz en medio de la oscuridad.

•    ¿De cuales males caminos tenemos que convertirnos?


CONVERSIÓN DE LAS SEIS  “A”   DEL LIDERAZGO.

•    ARROGANCIA. Orgullo, vanidad, Indiferencia. Insensibilidad y orgullo religioso.

•    AUSENTISMO. Ausentismo de las personas, los lugares y las posiciones, deberíamos estar para hacer la diferencia.  Damos la espalda para ver el deterioro que nos rodea y al dar la espalda a la realidad de nuestro pueblo, le damos la espalda a Dios, porque Dios está en el y con el pueblo.

•    AUTOSUFICIENCIA. Creemos que podemos salir solos adelante aunque el ambiente alrededor se deteriora.  Creemos que sin orar por nuestra nación, nosotros mismos podemos escapar de el torbellino que se cierne sobre todos nosotros.

•    ANEDONIA. Perdida del placer en las cosas naturales de la vida. Y al perder el placer en la forma sana, nos hemos vueltos adictos para poder sentir mayor placer pero la verdad es que no disfrutamos de nada porque nos hemos esclavizado a la comida, los vicios, la Televisión, el trabajo.  Nos hemos conectado adictamente a los aparatos y nos hemos desconectado de Dios, la familia, los amigos y nuestro pueblo.

•    ADULTERIO. (Pornografía, Adicciones sexuales, Pecado oculto). El sexo se ha convertido en nuestro dios.  Los hogares aún de los creyentes se han resquebrajado y no sentimos el dolor del arrepentimiento.

•    AMARGURA. Resentimientos sin resolver. Perdida de perdón.  Lamentamos el ayer y no disfrutamos del presente mientras enturbiamos las aguas del futuro. De todo eso tenemos que convertirnos.  Hemos divido los pecados en pecados elegantes y pecados de bajo calibre, cuando pecado es pecado delante de Dios.  Nuestros pecados que nos dominan son los mismos pecados que han hundido a nuestra nación pero en mayor escala. Es por eso que Dios nos confronta y nos pide conversión.

¿Cuáles son las promesas de Dios si nos humillamos, oramos, buscamos su rostro y nos convertimos?

“Un buen periódico es una nación hablándose a sí misma”.
Arthur Miller (1915-2005) Dramaturgo estadounidense.


RESULTADOS DE ESTAS CUATRO ACCIONES NUESTRAS:

1.- DIOS OIRA. “ entonces yo oiré desde los cielos”.  Dios promete oírnos.  No hay ninguna duda que Dios abre su oído a la oración de sus hijos.

¿Acaso no oirá el que nos puso las orejas, ni podrá ver el que nos formó los ojos? Salmo 94:9

La seguridad de ser escuchados por Dios mismo es la más grande seguridad que los humanos tenemos.  “Oración es el contacto entre la tierra doliente y el Dios de toda esperanza”.

2.- DIOS PERDONARÁ. “Y perdonaré sus pecados”.

Por tu gran amor, te suplico que perdones la maldad de este pueblo, tal como lo has venido perdonando desde que salió de Egipto. El Señor le respondió:—Me pides que los perdone, y los perdono. Números 14:19,20 .

Increíble seguridad de perdón, El Padre Eterno nos revela.  Dios nunca da la espalda a quién con sencillez de niño pide perdón.

Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados. Salmo 32:1
Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad.  Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al Señor», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado. Salmo 32:5

Y ahora llegamos a la medula de todo este proceso divino hacia la nación.

3.- DIOS SANARÁ LA NACIÓN. “ y sanaré su tierra”

“Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti! Alza los ojos, mira a tu alrededor: todos se reúnen y acuden a ti. Tus hijos llegan desde lejos; a tus hijas las traen en brazos.  Verás esto y te pondrás radiante de alegría; vibrará tu corazón y se henchirá de gozo; porque te traerán los tesoros del mar, y te llegarán las riquezas de las naciones. Te llenarás con caravanas de camellos, con dromedarios de Madián y de Efa. Vendrán todos los de Sabá, cargando oro e incienso y proclamando las alabanzas del Señor.

Tus puertas estarán siempre abiertas, ni de día ni de noche se cerrarán; a ti serán traídas las riquezas de las naciones; ante ti desfilarán sus derrotados reyes. La nación o el reino que no te sirva, perecerá; quedarán arruinados por completo.

Aunque fuiste abandonada y aborrecida, y nadie transitaba por tus calles, haré de ti el orgullo eterno y la alegría de todas las generaciones. Te alimentarás con la leche de las naciones, con la riqueza de los reyes serás amamantada. Sabrás entonces que yo, el Señor, soy tu Salvador; que yo, el Poderoso de Jacob, soy tu Redentor.
En vez de bronce te traeré oro; en lugar de hierro, plata. En vez de madera te traeré bronce, y en lugar de piedras, hierro. Haré que la paz te gobierne, y que la justicia te rija. Ya no se sabrá de violencia en tu tierra, ni de ruina y destrucción en tus fronteras, sino que llamarás a tus muros “Salvación”, y a tus puertas, “Alabanza”. Isaías 60.

4.-  LOS OJOS, LOS OIDOS Y EL CORAZÓN DE DIOS ESTARÁ CON NOSOTROS CONTINUAMENTE.

Mis ojos estarán abiertos, y mis oídos atentos, a la oración que se haga en este lugar; pues ahora he elegido y santificado esta Casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre.

El Señor su Dios es quien la cuida; los ojos del Señor su Dios están sobre ella todo el año, de principio a fin. Deuteronomio 11:12.

Caminemos hacia esa conversión genuina, primero de nosotros mismos y luego de nuestra nación.

Te invito para que leas conmigo esta oración escrita por Jimmy y Carol Owens:

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ORACIÓN DE ARREPENTIMIENTO DE LA IGLESIA.

Padre nuestro que estas en los cielos. Nos sentimos tristes por la situación de nuestra nación, reconocemos que esto se debe en parte  a nuestra posición que hemos mantenido como iglesia en nuestra sociedad.

Porque hemos tolerado la impureza en la iglesia, nuestro testimonio ha sido paralizado.

Por nuestro silencio mientras las voces de rebelión han crecido en nuestra nación.

Por nuestra apatía tenemos injusticia en nuestras cortes y crimen en nuestras calles.

Por nuestras divisiones, hemos sido tan débiles espiritualmente para detener las manifestaciones del diablo.  Perdónanos Señor.

Perdónanos porque por nuestras trivialidad y pequeñez doctrinal hemos presentando una imagen desagradable y fea de Cristo que no es la real mientras el mundo quiere conocer al  Cristo Real.

Hemos llegado a ser un pueblo sin poder por confiar en nuestros propios programas, nuestros recursos y tradiciones en vez de ser guiados por tu Espíritu.  Hemos mentalizado la religión a unas pocas horas a la semana en vez de ser una fuerza en nuestras vidas.  Nos hemos convertido en idolatras al poner otras personas o cosas en lugar de ti.

Perdonamos por tolerar el mal y ser amigos del mundo, comprometiendo nuestro llamado alto y santo.

Por temor de ofender al mundo con nuestra protesta tenemos la pornografía en nuestras salas de la casa, tenemos herejía y perversión siendo enseñada en nuestras escuelas y abortos en nuestras clínicas.

Hemos permitidos que los hombres de la Iglesia sea infieles  con las jovencitas de la misma y nuestras mujeres expongan sus cuerpos de manera provocativa en los púlpitos.

Señor sabemos que es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios. Pero nosotros queremos juzgarnos nosotros mismos para no esperar que tú nos juzgues.  Oye nuestra confesión Señor y restaura lo que hemos perdido por el pecado.

Haznos hambrientos de tu palabra y poderosos en la oración. Ayúdanos a abandonar todo lo que te ofende.

Despierta a tu pueblo para el ministerio de la oración y al ayuno  por nuestra nación, con autoridad, confianza y poder.

Que volvamos a ser la sal y la luz en nuestro corrupto y oscurecido mundo. Que la justicia y la santidad  preserve nuestras iglesias y nación. Amén.

(Oración tomada del libro Restoring a Nation´s Foundation) Jimmy and Carol Owens.

Dr. Serafín Contreras Galeano.
www.serafincontreras.com

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