No sólo nos rendimos sino que nos amargamos cuando deberíamos estar aferrándonos a Dios y luchar con todas nuestras fuerzas para ver realizar en nuestras vidas lo que el Señor…
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas…