Un juego que no se gana, solo se juega. Llevamos cargando tantas cosas y preferimos cargarlas aunque nos lastime y pese. Es hora de salir de las sombras, del no…
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. Colosenses 3:15. Hoy…al amanecer mi vida parecía envuelta…
Con cada fósforo que encendían, mayor era la exaltación. El pequeño chisporroteo inicial, y luego la llamita amarillenta, hacían brillar los ojos. Para los cuatro niños era un juego apasionante.…