Un helado para el alma.

Febrero 10, 2008

La semana pasada lleve a mí hijo a comer a un restaurante. Mi hijo de dos años me preguntó si podía bendecir la mesa antes de comer lo que nos habían traído. Mientras inclinamos nuestras cabezas, y plegamos nuestras manos, mi niño dijo:

Dios es bueno, Dios es grande. Te doy gracias [...]

Continúa Leyendo el resto de éste artículo aquí: Un helado para el alma.

Página 1 de 11