La madre llegó hasta mi escritorio y su queja era evidente aún antes de hablar. Su rostro desencajado, sus ojos expresando enojo y su voz temblorosa no lo podía ocultar:…
Había un grupo de mujeres reunidas en su estudio bíblico semanal, y mientras leían el libro de Malaquías encontraron un versículo que dice: “Y Él se sentará como fundidor y…