- Informe Final y General del Festival Buenos Aires 2008 con Luis Palau.

Mayo 9, 2008 · | Envia este articulo por email Envia este articulo por email

noticiascristianaspuntonet_luis_palau_mayo09.jpgEldecodificadornet.com.ar / NoticiasCristianas.net - Escribo como parte de una generación que puede ver con sus propios ojos un valioso proceso de transformación que se extiende desde aquellos años de la niñez cuando éramos atacados y nos burlaban por manifestar públicamente nuestra fe, hasta este presente en el que hemos dejado de cantar “Somos un pequeño pueblo muy feliz” porque vivimos conscientes de la magnitud del pueblo de Dios. Pero también escribo como quien tuvo y tiene el privilegio de participar activamente, como testigo y protagonista, en esa transformación continua que el Señor está haciendo en nuestra amada nación.

Todavía resuenan en mis oídos las palabras del Pr. Miguel Ángel Robles, quien luego del Festival con Palau celebrado en Buenos Aires durante el verano de 2003 (y a pocos meses de partir con el Señor) se acercó - como presidente de Consejo Pastoral de Capital - para plantearnos: -”¿Cómo seguiremos ahora? ¿Cómo aprovecharemos el impacto de este gran evento?” Aquella inquietud dio lugar a una reunión de 200 pastores en Boedo 860 en marzo de 2003, para intentar responder a lo que el Señor estaba haciendo en aquel momento.

Es muy valioso recordar lo que Dios nos permitió experimentar a través de aquel Festival (hecho que aun sorprendió a quienes hemos servido junto a Palau durante tantos años) y seguir gozándonos al pensar en la oportunidad que tuvimos - como evangélicos argentinos - de generar un impacto en esferas sociales a las que antes no habíamos logrado llegar con esa contundencia. Cuando todo hacía pensar que aquel se trataba del último Festival con Palau en Buenos Aires (fundamentalmente porque en el Equipo de Palau tenemos por norma no volver a una ciudad hasta que hayan transcurrido al menos 10 años desde el último evento), varios pastores tomaron aquella inquietud de Robles e invitaron a Palau para celebrar un nuevo Festival durante el año 2008.

¿El objetivo? Constituir un movimiento de unidad y testimonio mayor al del año 2003 que nos permitiera dinamizar el potencial de aquella convocatoria, aprovechar las puertas que se abrieron, y trabajar juntos por un quiebre espiritual en la sociedad argentina a través de la proclamación del glorioso mensaje del Evangelio. En otras palabras, organizarnos para un mayor alcance, con una nueva estructura de trabajo, y con objetivos más altos.

¡El Señor oyó y respondió las oraciones y el compromiso de Su pueblo! ¡Es así como se gestó y vio la luz el “Festival Buenos Aires 2008 con Luis Palau”!

La meta principal del evento fue proclamar el mensaje de salvación en Jesucristo a toda la nación, partiendo de la Capital de la República y desde su sitio más simbólico: el Obelisco, ubicado en la Av. 9 de julio. Para ello se montó una plataforma como jamás se había visto en la vida del país ni de la Asociación Palau, y asimismo se contó con una coreografía de primer nivel y un elenco de artistas que representó una extensa variedad de ritmos y estilos musicales.

Las repercusiones en todo el país y en el exterior fueron tremendas, incalculables, maravillosas, nunca vistas. Un Festival con Luis Palau tiene por objetivo llegar a todos los sectores. Y no se trata sólo de reunir multitudes sino que el mensaje llegue en forma verbal y también a través de la acción, como ha sido durante este evento la presencia de la Iglesia Evangélica en las cárceles, los hospitales y la asistencia médica gratuita y orientación en la prevención de adicciones en distintos puntos de la ciudad. Es así que en tan sólo días, además de los encuentros multitudinarios frente al Obelisco, los hubo también con empresarios y profesionales, sindicalistas, presos, microemprendedores, periodistas y comunicadores sociales, niños, pastores y líderes, autoridades de gobierno y el broche posfestival que fue el encuentro con la Presidenta de la Nación.

El Festival fue realizado gracias al arduo trabajo llevado a cabo por más de 2000 congregaciones situadas en la Capital y el Gran Buenos Aires (40 municipios).
Comprometieron a su gente, ofrendaron sacrificialmente de su propio dinero, se movilizaron en los barrios, invitaron a empresarios y profesionales, convocaron a los niños, se sumaron a la promoción a lo largo y ancho de la Capital y el Conurbano. Y a todo esto sumaron su compromiso en oración a Dios: uno de los grandes secretos para que todo resultara como fue.

Valga aquí una nota especial de gratitud, como la Biblia lo enseña (Romanos 13.7-8 / 1 Pedro 2.17), a las autoridades del Gobierno de la Ciudad, quienes hicieron simple lo que en otras ocasiones y en otros países fue una odisea. Por otra parte, nos honró el tratamiento y la acogida que recibió esta nueva presentación del Evangelio a nivel macro por parte de las autoridades gubernamentales, y prueba de ello fueron las diferentes declaraciones de interés, no solo del Gobierno de la Ciudad sino de ambas cámaras del Congreso de la Nación, del Gobierno Nacional a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, y diferentes municipalidades (Escobar, San Fernando y Tigre).

El papel de los medios de comunicación masivo fue sorprendente, a tal punto que contamos con 87 videocassettes que registran todo lo emitido por los canales de televisión (en comparación con el Festival de 2003, en donde tuvimos unos 15 videocassettes). Las entrevistas en programas de TV se prolongaron debido al alto impacto en la población. La repetición de tales programas fue un signo claro de que lo expresado había calado muy hondo en la vida de los televidentes. Numerosas fueron las entrevistas radiales, numerosos los internautas que siguieron el Festival desde la red. Y qué decir de la página impresa, que se despachó a gusto, publicando desde información puramente objetiva hasta los más variopintos enfoques tanto de Palau como del evento.

Fue tan amplia y variada la participación de artistas que participaron en el programa de ambas noches (14 y 15/03/08) que, a diferencia de otros Festivales, éste excedió las seis horas en escena; hecho que nos lleva a destacar la actitud de la multitud presente. Fueron muchos quienes destacaron el comportamiento de las miles de personas que asistieron al Festival, hecho que permitió que todo se desarrollara en un clima familiar, en paz y con absoluta normalidad. Nada de alcohol, nada de descontrol, sin incidentes, para disfrute de todos.

Naturalmente durante el programa sobresalió la participación del consagrado bailarín argentino Maximiliano Guerra, quien junto a su ballet se constituyó en el primer artista invitado - no proveniente de las iglesias evangélicas - en la historia de los Festivales.
Con su presencia en el escenario, Guerra ayudó a demostrar que este Festival no fue sólo para evangélicos sino también - y en especial - para todos los habitantes que pisan suelo argentino, sin distinciones de ninguna clase. Por supuesto, también cabe mencionar el extraordinario aporte del prestigioso futbolista colombiano Radamel Falcao García, quien impactó a la multitud al contar su testimonio de vida en Jesucristo.

Muchos reconocieron en el Festival un “canto a la vida, a la esperanza, a la alegría de vivir”. El magno evento constituyó un espacio para el reencuentro con Dios, a partir de la maravillosa Persona del Señor Jesucristo por Quien y para Quien se presentó todo con el objeto de decirle a cada habitante de nuestra nación que sólo hay esperanza en Jesucristo y que éste es el tiempo de venir a Su encuentro para poder experimentar la nueva vida que solo Él brinda a los que le abren el corazón.

Por ello, y con emoción en el corazón, es un honor darles la bienvenida a las millares de personas que tomaron esa decisión. Como en tantas otras epopeyas como ésta, añoramos que la semilla sembrada dé su fruto en abundancia para que sigamos sorprendiéndonos del gran Pueblo del Señor en el país y del bien que seguiremos ejerciendo en la sociedad donde el Señor nos puso.

Por otro lado, es importante destacar que los resultados del Festival sobrepasaron nuestras expectativas. Sin duda alguna experimentamos un gozo inusitado, porque trabajamos un año esperando plasmar tanta visión y el compromiso de las iglesias con el país. Pero así como abundó la alegría, la música, el ritmo, el entusiasmo, el despliegue, admitimos que algunos hechos no fueron tan felices como lo hubiéramos deseado y es por eso que hemos pedido disculpas (en la reunión de Oración Pastoral Unida y Acción de Gracias, celebrada el lunes 7 de abril de 2008 en Boedo 860) a todos aquellos que por una u otra razón no pudieron disfrutar plenamente del conjunto de este Festival, ya fuera por lo restringido de los espacios (por tratarse de una avenida neurálgica), por el manejo de los tiempos del programa o por determinadas expresiones en el canto, el baile y el testimonio.

Definitivamente los hechos buenos y relevantes tienen su costo. Muchos supieron lo que fue pagarlo. Les estamos agradecidos por su comprensión y deseamos que se gocen junto a todos los que vieron y vivieron este Festival.

Meses atrás, en ocasión de la visita de Luis Palau a la Argentina con motivo de los 25 años de ACIERA, compartí la siguiente declaración en un marco de unidad y compromiso con la obra de Dios:
“Dios tiene una palabra para Su pueblo en la Argentina: ‘Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, el que cierra y nadie puede abrir: Conozco tus obras. Mira que delante de ti he dejado abierta una puerta que nadie puede cerrar’. (Apocalipsis 3:7b-8a). “¡Alabado sea el Nombre del Señor! Unamos nuestras vidas en oración y compromiso delante de Dios, porque en esta hora histórica…
“…¡La puerta está abierta para los que tomen la antorcha!
“…¡La puerta está abierta para crecer en la unidad del Cuerpo de Cristo a nivel nacional!
“…¡La puerta está abierta para la evangelización y el discipulado de los más de 30 millones de habitantes en la Argentina que todavía no conocen a Cristo!
“…¡La puerta está abierta para las misiones!
“…¡La puerta está abierta para la transformación de todos los sectores de nuestra sociedad!
“…¡La puerta está abierta para lograr el quiebre espiritual de nuestra nación a los pies de Jesucristo!”
Jesús dijo: “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo”. (Juan 5.17) ¡La obra es del Señor! ¡Alabado sea Su Nombre!

Como hijos suyos en la Argentina, Dios nos ha permitido soñar, planear, desarrollar y concretar un Festival de estas características. Como dice Su Palabra: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”. (Santiago 1.17).

Quienes nos precedieron en la obra evangélica en el país soñaron con muchas de las cosas que hoy en día estamos viviendo, y de acuerdo a sus fuerzas oraron y trabajaron en la siembra de la Palabra (Salmo 126.5). ¡Ahora es nuestro turno!

De nosotros, pues, depende ser entendidos de los tiempos que vivimos (1 Crónicas 12.32) y comprometernos con el Señor en este momento de cosecha espiritual y puertas abiertas para la proclamación del Evangelio en nuestro país. ¡Nuestro buen Dios continuará obrando en medio nuestro, de acuerdo a Su bondad e inmensa fidelidad! (2 Pedro 3.9).

Al presentar el “Informe Final y General del Festival Buenos Aires 2008 con Luis Palau”, uno mi oración a la de aquellos hermanos y hermanas que anhelan una República Argentina transformada por Jesús, haciendo mías las palabras del apóstol Pablo, inspiradas por el Espíritu Santo: “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”. (Filipenses 1.6).

¡Ésta es nuestra generación! ¡Éste es nuestro tiempo! ¡Sigamos cosechando y sembrando! - Pr. Rubén Proietti, Director General.

Agrega este artículo a tus redes sociales favoritas: Estos iconos enlazan a redes sociales, donde los lectores Pueden compartir y descubrir nuevas paginas web, Agreganos...
  • Digg
  • Google Bookmarks
  • MSN - Live
  • YahooMyWeb
  • Netscape
  • Facebook
  • BlogMemes Sp
  • del.icio.us
  • Technorati

Commentarios

Participa dejando tu comentario
Escribe aqui de tus comentarios, experiencias y engrandece
el valor de este recurso. Para así ser de bendición aún mayor
al próximo visitante que vendrá en busca de respuestas
del cielo y tus palabras podrán hacer la diferencia.