Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce, sino aquel que lo recibe. Apocalipsis 2:17
Esfuérzate, alma mía, por perseverar en la guerra santa, porque grande es el galardón de la victoria. Hoy comemos el pan que desciende del cielo que cae sobre nuestros reales; el pan del desierto, el pan del cielo, y que nunca falta para los que van caminando hacia Canaán.
Pero en Jesucristo nos está reservado un nivel más elevado de vida espiritual, al mismo tiempo que un alimento apropiado que todavía no conoce nuestra experiencia. En el vaso de oro depositado en el arca, había escondida una porción del maná, que, a pesar de los siglos, no se corrompió. Nadie la vio jamás; estaba oculta en el Arca de la Alianza, en el Lugar Santísimo. 
De la misma manera, la más alta vida del creyente está escondida con Cristo en Dios. Pronto llegaremos a ella. Hechos vencedores por la gracia de nuestro Señor Jesús, comeremos de las viandas del Rey, y nos regalaremos con los manjares más delicados de su mesa. Nos alimentaremos de Jesús.
Él es nuestro «maná escondido», además de haber sido nuestro maná en el desierto. Él es todo en todos, cualquiera que sea nuestra situación. Nos fortalece en el combate, nos da la victoria y después será nuestro galardón.
Hoy la Victoria está reservada. Esa Victoria fue conseguida en el Calvario.
Señor, ayúdame a vencer. Sé que caminando en fe me moveré en esa Victoria. Amén.
Charles Spurgeon.
Libro De Cheque para El Libro De La Fe.
yvelisse
agosto 6, 2012 en 9:15 pm
De no haber conocido al señor, donde estariamos nosotros?
gracias a Dios por que nos escogio a nosotros primero, que nosotros a el. ALELUYA
pedro sandoval charris
agosto 8, 2012 en 5:40 pm
Señor hermoso, te doy gracias por sentir que me ayudas a tener mas fe cada dia que pasa, me haces falta cuando dejo algun momento de pensar en ti.
Margarita
agosto 10, 2012 en 9:06 pm
porque el reino de Dios no es comida ni bebida,sino justicia,paz y gozo en el Espíritu Santo,solo El nos ayuda en todo tiempo a vencer .
gabriela toscano
agosto 15, 2012 en 9:31 pm
Yo se que con Cristo soy una vencedora, no por mi esfuerzo sino por el poder del que todo lo puede, quien Hizo el cielo, la tierra y todo lo que respira. Por su misericordia no hemos sido destruidos como el polvo, porque con El nada somos, mas lo que poseemos y lo que somos es por su amor y misericordia.
Te amo mi Dios.
luz
agosto 21, 2012 en 3:42 pm
Soy una mujer victoriosa porque mi Jesus por medio de su espíritu Santo me sostiene. Ya pase por una gran prueba y El solo El me sostuvo, me dió fuerza, aliento para creer que si pasaba al otro lado y ya la pase, aunque el enemigo quiere volver a traerme recuerdos y tropezones, pero ya no le creo, ahora se que con la ayuda de Dios, mi Jesús y el Espíritu Santo, voy a seguir caminando en victoria.
Gracias amado Jesús. Te amo
oswaldo gustavo
agosto 29, 2012 en 7:42 pm
GLORIA,HONRA,Y ALABANZA al unico Dios creador de los cielos y la tierra,gracias señor x vencer en la cruz al enemigo y hacernos vencedores en cristo jesus.LO AMOOOOOOOOOOOOO……….
EL UNICO QUE NOS AYUDA A VENCER EN TODO Y DE TODOS LOS OBTACULOS.AMEN
( P.Ríos)2
septiembre 3, 2012 en 6:38 am
Debemos estar en paz con Dios nuestro señor, cualquiera que sea la idea que tengamos de él, aunque no sepamos donde mora y no sepamos lo infinito de su amor y misericordia hacia nosotros. No lo conocemos, pero nos imaginamos su belleza, no lo sentimos fisicamente, pero palpamos su poder, en fin es alguien con todos los atributos para dirigirnos con amor y sabiduría. En consecuencia debemos estar conscientes de que hay un SER SUPERIOR a nosotros que nos gobierna.