El Mendigo Musical

Marzo 9, 2008 · | Envia este articulo por email Envia este articulo por email


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homeless.jpg   Esta historia es sobre un hombre que reflejaba en su forma de vestir la derrota,
y en su forma de actuar la mediocridad total.
Ocurrió en París, en una calle céntrica aunque secundaria. Este hombre, sucio,
maloliente, tocaba un viejo violín.
Frente a él y sobre el suelo estaba su boina, con la esperanza de que los transeúntes
se apiadaran de su condición y le arrojaran algunas monedas para llevar a casa.
El pobre hombre trataba de sacar una melodía, pero era del todo imposible identificarla
debido a lo desafinado del instrumento, y a la forma displicente y aburrida con que tocaba
ese violín.
Un famoso concertista, que junto con su esposa y unos amigos salía de un teatro cercano,
pasó frente al mendigo musical.
Todos arrugaron la cara al oír aquellos sonidos tan discordantes. Y no pudieron menos que
reír de buena gana.
La esposa le pidió, al concertista, que tocara algo. El hombre echó una mirada a las pocas
monedas en el interior de la boina del mendigo, y decidió hacer algo.
Le solicitó el violín. Y el mendigo musical se lo prestó con cierto recelo.
Lo primero que hizo el concertista fue afinar sus cuerdas.
Y entonces, vigorosamente y con gran maestría arrancó una melodía fascinante del
viejo instrumento. Los amigos comenzaron a aplaudir y los transeúntes comenzaron
a arremolinarse para ver el improvisado espectáculo.

Al escuchar la música, la gente de la cercana calle principal acudió también y
pronto había una pequeña multitud escuchando arrobada el extraño concierto.
La boina se llenó no solamente de monedas, sino de muchos billetes de todas las
enominaciones. Mientras el maestro sacaba una melodía tras otra, con tanta alegría.
El mendigo musical estaba aún más feliz de ver lo que ocurría y no cesaba de dar
saltos de contento y repetir orgulloso a todos: “¡¡Ese es mi violín!! ¡¡Ese es mi
violín!!”. Lo cual, por supuesto, era rigurosamente cierto.
La vida nos da a todos “un violín”. Son nuestros conocimientos, nuestras habilidades
y nuestras actitudes. Y tenemos libertad absoluta de tocar “ese violín” como nos plazca.
Se nos ha dicho que Dios nos concede libre albedrío, es decir, la facultad de decidir
lo que haremos de nuestra vida. Y esto, claro, es tanto un maravilloso derecho, como
una formidable responsabilidad.
Algunos, por pereza, ni siquiera afinan ese violín. No perciben que en el mundo actual
hay que prepararse, aprender, desarrollar habilidades y mejorar constantemente actitudes
si hemos de ejecutar un buen concierto.
Pretenden una boina llena de dinero, y lo que entregan es una discordante melodía que no
gusta a nadie.
Esa es la gente que hace su trabajo de la forma: “hay se va…”, Que piensa en términos de
“me vale…”, y que cree que la humanidad tiene la obligación de retribuirle su pésima ejecución,
cubriendo sus necesidades.
Es la gente que piensa solamente en sus derechos, pero no siente ninguna obligación de ganárselos.
La verdad, por dura que pueda parecernos, es otra.
Tú y yo, y cualquier otra persona, tenemos que aprender tarde o temprano, que los mejores
lugares son para aquellos que no solamente afinan bien ese violín, sino que aprenden con
el tiempo también a tocarlo con maestría.
Por eso debemos de estar dispuestos a hacer bien nuestro trabajo diario, sea cual sea. Y
aspirar siempre a prepararnos para ser capaces de realizar otras cosas que nos gustarían.
La historia está llena de ejemplos de gente que aún con dificultades iniciales llegó a ser
un concertista con ese violín que es la vida. Y también, por desgracia, registra los casos
de muchos otros, que teniendo grandes oportunidades, decidieron con ese violín, ser mendigos
musicales.
La verdad es que Dios nos concedió “libre albedrío”. Tú puedes hacer algo grande de tu vida,
o hacer de ella algo mediocre. Esa es tu decisión personal.
LO NEGATIVO: Negarnos a afinar bien nuestro violín de la vida. Y quejarnos de que la gente no
disfrute la melodía que sacamos de él.
LO POSITIVO: Comprender que, nos guste o no, solamente rosperaremos si afinamos bien ese violín,
y aprendemos a sacar de él las mejores melodías.

Colosenses 3:23
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;
Colosenses 3:17
“Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús,
dando gracias á Dios Padre por él.”

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Commentarios

10 Comentarios en “El Mendigo Musical”

  1. Dilcia Martinez on Marzo 10th, 2008 12:22 pm

    Me gustan mucho las reflexiones deseo recibirlas

  2. Alex Omar on Marzo 10th, 2008 5:11 pm

    He recibido muchas reflexiones que son una bendición , buenos mensajes; pero este ultimo es muy bueno .Muchas gracias

  3. Marcos Chavez on Marzo 11th, 2008 10:52 am

    Estimados hermanos les escribo para expresarles mi reconocimiento por el trabajo tan valioso que estan haciendo en la obra del Señor, les exhorto a que lo continuen sin desmayar , de seguro muchas vidas como la la mia estan siendo bendecidas de manera maravillosa con sus reflexiones. Que el Señor los siga bendiciendo mucho .
    Soy cubano y estoy de manera temporal aca en Venzuela,alla en Cuba me seria muy dificil estar conectado al Internet, Existe la posibilidad de que si les diera mi direccion me pudieran enviar por el correo ordinario algunos de sus materiales de forma fotocopiada?. Si no les es posible, no se proecupen, de igual menera les estoy muy agradecido.

  4. Angelica Perez on Marzo 18th, 2008 9:52 am

    Hola y BENDICIONES a todos !!!!!!
    Yo: Solo quiero decir que amo a DIOS con toda mi ALMA.
    Mi VIDA esta llena de BENDICIONES en cada segundo y todo se lo debo a DIOS.
    SEÑOR,TE AMO INFINITAMENTE Y TE PIDO PERDON POR OFENDERTE

  5. martha amado on Abril 3rd, 2008 12:30 am

    Me gustaría hacer una maestría con ustedes en Teología y Liderazgo.
    Gracias por bendecir mi vida cada día.
    Martha

  6. angela rosario on Abril 3rd, 2008 8:48 am

    Gracias Padre por tu infinito Amor

  7. BLANCA on Abril 4th, 2008 1:32 pm

    TODO IVA BIEN HASTA QUE LLEGAMOS AL PUENTO DEL LIBRE ALBELDRIO
    NO DIGAN EREJIAS, UNO DEVE TENER MAS TEMOR AL PRONUNCIAR ESA PALABRA. EL HOMBRE NO TIENE LIBRE ALBELDRIO

  8. letty de sanchez on Abril 15th, 2008 3:05 pm

    Bendiciones:
    Gracias por preocuparse de integrar algo bueno en un medio que
    nos pueden perder, sus reflexiones han sido una bendición. Que
    Dios les bendiga.

  9. Julia Manzano on Mayo 27th, 2008 1:35 pm

    Una linda reflexión. Realmente es triste encontrarse con personas que no tienen nada que desear por las bendiciones que nuestro Señor ha derramado en nuestras vidas, pero no las queremos ver, porque queremos el del otro, y que no podremos manejar. Pero que pasa nos dejamos derrotar por los problemas, las angustias por necesidades económicas y otras cosas, y allí vamos reflejando en nuestro rostro la tristeza y la amargura que nos tiene prisioneros, para producir lástima, y cargando ese violín sin usarlo, que nos ha sido dado para desarrollar nuestras habilidades. Manejamos mal el libre albedrío dado por Dios.
    Que Dios los bendiga por esta linda reflexión, que a mi me ha servido muchísimo.

  10. Hectoe on Junio 14th, 2008 8:35 am

    excelente reflexion

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