Archive for the ‘Navidad’ Category

Nada Hay Imposible Para Dios

Miércoles, Julio 4th, 2007

"Pero ella, cuando lo vio, se turbó por sus palabras"
San Lucas 1.20

Es mas que normal recordar en esta epoca del año el nacimiento del Señor Jesús, de hecho, de eso se trata la navidad. El pasaje del libro de Lucas donde el ángel Gabriel anuncia a María la concepción me llena mucho particularmente. He querido hacerlo mio.

No quiero compartir del nacimiento de Jesús, de eso se ha hablado mucho, se habla mucho en este periodo y se seguirá hablando. Quiero hablar de mi nacimiento. Dice la Palabra de Dios que el ángel entró donde estaba María y le saludó con estas palabras: "¡Salve, muy favorecida! el Señor es contigo; bendita tu entre las mujeres!" (v. 28); sigue diciendo que María se turbó por las palabras del ángel, pues no entendía la manera de saludar del ángel. Algo muy parecido me ocurrió la primera vez que escuché hablar del Señor y el día que Jesús tocó la puerta de mi corazón; me sentí un poco extraño, pues no entendía por completo lo que estaban diciendo. ¿Se identifica Ud. conmigo? Si alguien nos habló de El, si el decidió llamarnos, no fue por alguna característica especial que teníamos, El lo hizo por Su amor, porque hemos sido favorecidos, porque el favor, la gracia y la miserdicordia del Señor lo ha querido así.

"No temas, porque has hallado gracia delante de Dios concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y llamarás su nombre Jesús. Este será grande y será llamado hijo del Altisimo" si, lo sé, fisicamente esto fue un milagro grandioso en María, pero espiritualmente en mi sucedió la misma cosa, sé que en Ud. también. Según las leyes naturales, Maria no podía estar embarazada, pues era virgen, no podía ser, pero fue, porque para Dios no hay nada imposible. Espiritualmente, de mi no podía nacer una persona nueva, porque era un pecador, porque me merecía aquello que me correspondía por ser un pecador, pero en mi fue concebido, como un regalo de Dios, aunque hubiese cometido errores gigantescos, una nueva criatura, hija del Dios Altísimo. Como seguramente a Ud. le ocurrió.

"El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altisimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el santo ser que va a nacer será llamado hijo de Dios" No puedo sino agradecer a Dios por el momento en el cual Su gracia me cubrió y el Espíritu Santo hizo que de mi naciera una criatura nueva, a pesar de todas probabilidades en mi contra, Dios lo hizo, porque no hay nada imposible para El. Como también sé que lo hizo con Ud. Com sé que lo seguirá haciendo con muchos.

"Entonces María dijo: Aqui está la sierva del Señor, hágase conmigo conforme a tu Palabra"(v. 38). Yo dije lo mismo, y lo quiero decir aun, Señor, haz conmigo conforme a tu Palabra, yo soy tu siervo. Dios lo hizo con María de manera grandiosa, lo hizo conmigo en manera preciosa, lo ha hecho con muchos y lo seguirá haciendo, porque, no hay nada imposible para El.

En el versiculo 32 al 33, el ángel profetiza el destino de Jesús, esa parte no la puedo hacer mia, pues era específico para Jesús, pero dejo las lineas en blanco.: "v. 32. Este será grande, __________, ________________________. 33. ______________________, ___________________, ____________ y ___________________". Sé que Dios esta llenando esas lineas vacías con Su voluntad, con el plan que El tiene para mi. Y lo hace también con Ud.

"Señor, esas lineas que estas llenando con Tu voluntad, ayudame a saber leerlas, a vivirlas a cumplirlas, a hacerlas mias, porque yo soy tu siervo y al precio que sea, quiero hacerlo. Te amo y te agradezco de amarme primero y de cubrirme con tu gracia, de concebir en mi un ser nuevo a pesar de de todo y aun lo sigues haciendo, sigues concibiendo en mi nuovas cosas cada día, a veces no las entiendo cuando me las dices y hasta me siento turbado y confundido, porque tantas veces no logro entenderlas, porque no sé ver mas allá y pienso que es imposible ya que naturalmente no es posible que sucedan, pero Tu palabra y tantas cosas que me has hecho ver me recuerdan que no hay NADA imposible para ti. Gracias mi Señor, gracias. Amen."

Rocco Cicchetti

Les deseo de todo corazón que en este periodo puedan sentir el calor de vuestras familias, sean bendecidos y el año que comienza venga cargado de bendición y de cosas nuevas y hermosas para cada uno de vosotros.

Rocco Cicchetti

 Rocco Cicchetti -Reflexiones de Navidad

Joyas de la vida

Miércoles, Julio 4th, 2007

Joyas de la vida -Reflexiones de NavidadLo que el oxígeno es para los pulmones, es la esperanza para el significado de la vida. –Emil Brunner

Los hombres poco profundos creen en la suerte; los fuertes creen en la causa y el efecto. –Ralph Waldo Emerson

La ira nos enpequeñece, mientras que el perdón nos hace crecer más allá de donde estábamos. –Cherie Carter-Scott

El dar nos libera del familiar territorio de nuestras propias necesidades abriendo nuestra mente a los inexplicables mundos ocupados por las necesidades de los demás. –Barbara Bush

Hay una maravillosa y mítica ley de la naturaleza que plantea que las tres cosas que más codiciamos en la vida felicidad, libertad y paz mental siempre se obtienen al dárselas a otro. –Peyton Conway March

La aritmética más difícil de dominar es aquella que nos permite contar nuestras bendiciones. –Eric Hoffer

De alguna manera, no sólo en Navidad, pero durante todo el año, el gozo que damos a los demás es el gozo que nos viene de vuelta. Y entre más invertimos en bendecir a los pobres, solitarios y tristes, más gozosas posesiones del corazón nos son retribuidas. –John Greenleaf Whittier

Regale libros –religiosos o de otro tipo– para Navidad. Nunca engordan, pocas veces pecaminosos y permanentemente personales. –Lenore Hershey

Para lograr grandes cosas, no sólo debemos actuar sino también soñar; no sólo planear sino también creer. –Anatole France

Deja que estas joyas adornen tu vida hoy.

Y tuvo Ezequías riquezas y gloria, muchas en gran manera; y adquirió tesoros de plata y oro, piedras preciosas, perfumes, escudos, y toda clase de joyas 2 Crónicas 32:27

En gran manera me gozaré en el Señor, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas. Isaías 61:10

Un Regalo Especial

Miércoles, Julio 4th, 2007

Regalo NavidadDesde la muerte de su padre tres años antes, la familia de Roberto había luchado por subsistir. A pesar de los esfuerzos de su mamá, nunca había suficiente para todos. La pobre mujer trabajaba el turno de la noche en el hospital, pero lo poco que ganaba no le alcanzaba para más que lo estrictamente necesario.

Lo que le faltaba en lo material a la familia de Roberto, lo compensaba en amor y unidad familiar. Tanto sus dos hermanas mayores como su hermana menor ya le habían hecho a su mamá un lindo regalo de Navidad.

«No era justo», pensaba Roberto, que tenía apenas seis años de edad. Ya era Nochebuena, y él no tenía absolutamente nada que darle a su mamá.

Procurando contener las lágrimas, se encaminó hacia la calle donde él había visto tiendas. Pasó por una tienda tras otra y contempló las vidrieras decoradas. Cada una mostraba regalos que él jamás podría comprar.

Al caer la noche, Roberto se dio vuelta, cabizbajo, para volver a casa, y notó de pronto el reflejo del sol poniente en una moneda que brillaba en la acera.

¡Nadie jamás se sintió tan rico como Roberto al recoger esa moneda!

Con su nuevo tesoro en la mano, entró alegre en la primera tienda que vio. Pero su ánimo decayó tan pronto como el vendedor le explicó que allí no podía comprar nada con una sola moneda.

Así que fue a una florería que vio en frente, e hizo cola detrás de unos clientes. Cuando le llegó el turno a Roberto, el dueño del establecimiento le preguntó.

—¿En qué puedo servirle, jovencito?

Roberto le mostró la moneda y le preguntó si eso le alcanzaba para comprar una flor para su mamá como regalo de Navidad. El comerciante lo miró con ternura, se agachó para estar a su nivel y le dijo:

—Espera aquí un momento, que voy a ir a ver si hay algo que pueda servirte.

Ante el asombro de Roberto, el dueño regresó al rato con una docena de rosas rojas con hojas verdes y florecitas blancas atadas con un lindo lazo plateado.

—Ahora sí me puedes dar la moneda que tienes en la mano, jovencito —le dijo el hombre—. Imagínate que tenía estas rosas a un precio rebajado, ¡la docena por una sola moneda! ¡Menos mal que llegaste a tiempo para comprarlas; si no, nadie hubiera aprovechado esta magnífica oferta!

Roberto le dio las gracias y le pagó, dando saltos de alegría por dentro. El hombre le abrió la puerta y, mientras el emocionado niño salía con su docena de rosas, le dijo: «¡Feliz Navidad, hijo!»

Más tarde el conmovido dueño le contó a su esposa lo sucedido:

—Esta mañana, antes de abrir el local, percibí como que una voz me decía que apartara una docena de mis mejores rosas para un regalo especial. No sabía por qué, pero lo hice. Luego, antes de cerrar, un niño entró con la intención de comprarle a su mamá una flor con una sola monedita. Ese niño era como yo hace muchos años. Yo tampoco tenía nada con qué comprarle un regalo de Navidad a mi madre. Pero un desconocido me vio en la calle y me dijo que sentía que debía darme dinero. ¡Era más que suficiente para comprarle un regalo a mamá!

»Cuando vi a ese niño esta noche, supe de Quién era esa voz, así que fui y le arreglé aquellas rosas.

Lo cierto es que el dueño de aquella florería las estaba arreglando para Jesucristo mismo, el que cumplía años. Pues fue Cristo quien dijo:

«Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.» Mateo 25:1.

Hermano Pablo.

La Palabra Navidad

Miércoles, Julio 4th, 2007

Navidad ReflexionesUn profesor de psicología le dio a sus estudiantes un examen de asociación de palabras.

Les dijo que escribieran lo primero que les viniera a la mente tan pronto como él dijera cada palabra. Por ejemplo, si decía «conversación», podían escribir «teléfono» o «diálogo».

Una de las palabras de ese día causó diversas reacciones y asociaciones sumamente interesantes. La palabra era «Navidad».

Estas fueron algunas de las palabras que asociaron con la Navidad: cohetes, fiesta, lechón asado, baile, licor, regalos, árbol y luces. Entre todas las asociaciones no hubo ninguna referencia a Jesucristo, ni siquiera a su nacimiento.

La verdad es que muy poco de lo que hacemos hoy día se asocia con lo espiritual. Muy pocas de nuestras actividades tienen alguna relación con lo divino.

Muy pocos de nuestros pensamientos abordan lo religioso.

Hablamos con vehemencia en contra del materialismo.

Nos sorprendemos cuando alguien afirma que es ateo.

Nos enojamos cuando alguna persona ridiculiza las cosas religiosas. Sin embargo, guardamos muy poca relación con lo espiritual. Claro que de cuando en cuando vamos a la iglesia, quizás una vez al mes o hasta una vez a la semana. Pero muchas veces lo hacemos para salir de una exigencia social.

Desde luego que buscamos a Dios en los momentos de tragedia, pero esto también viene a ser un acto de último recurso, cuando no nos queda otra esperanza en la vida. Mientras tenemos buena salud y disfrutamos de popularidad, mientras nuestros amigos nos acogen y todo nos va bien, no buscamos seriamente a Dios.

Así que aquellas asociaciones con la palabra «Navidad» revelan algo que se expresa en todas las facetas de nuestra vida.

Si aquel profesor les hubiera dicho la palabra que pusimos como ejemplo, «conversación», habría escogido una de las palabras que más debiéramos asociar con la Navidad. Porque a los ojos de Dios, lejos de representar cohetes, fiestas, lechón asado, baile, licor, regalos, árbol y luces, la Navidad fue el principio de un nuevo diálogo que entabló Él con nosotros.

Esa primera Nochebuena, Dios el Padre, mediante el nacimiento de su Hijo Jesucristo, reparó la línea de comunicación con nosotros que se había cortado a fin de que pudiéramos restablecer con Él la comunión que habíamos perdido. De modo que ahora todos podemos tener comunión íntima y constante con Dios.

Él está esperando que respondamos a la llamada celestial que nos hizo por medio de su Hijo. Pues es mediante esa conversación que restablecemos la conexión y mostramos que comprendemos el verdadero sentido de la Navidad.

Carlos Rey.
www.conciencia.net

Este día es una oportunidad para reflexionar sobre el más grande amor demostrado hacia la humanidad. El amor eterno de Dios.

"De tal manera amó Dios a este mundo, que envió a su único Hijo, Jesucristo, para que todo aquel que en él crea no se pierda, más tenga vida eterna" Juan 3:16

Tarjetas de Navidad - Reflexiones de Navidad

Miércoles, Julio 4th, 2007

Tarjetas d Navidad -ReflexionesEscribir y enviar tarjetas de Navidad es una de nuestras primeras tareas de la temporada.

La costumbre comenzó en Inglaterra cerca de 1840 con el inicio del "Penny Post", el primer sistema de servicio postal. Según la leyenda, el británico Henry Cole, quien acostumbraba dejar todo para mañana, dio comienzo a la tradición.

En 1843, cuando se encontró atrasado en su correspondencia con sus amistades, decidió corregir la situación enviando saludos navideños al final del año. Su brillante idea dio origen al mercadeo en masa de tarjetas de Navidad, especialmente después de 1860, cuando se desarrollaron mejores métodos de impresión.

En Inglaterra la popularidad de enviar saludos navideños creció cuando se hizo posible enviar tarjetas, sin usar sobres sellados, por la mitad del costo de enviar una carta. Louis Prang, un residente de Boston, imprimió y vendió la primera tarjeta de Navidad en Estados Unidos en 1865.

Las imágenes y mensajes se han mantenido relativamente constantes a través de los años; imágenes mostrando escenas de la temporada o historias de Navidad acompañadas de los mejores deseos de una feliz Navidad y un próspero año nuevo.

Tomado de “ The twelve teas of Christmas

Más allá de la costumbre de enviar tarjetas a familiares y amigos, que necesario es que durante el resto del año, nunca olvidemos a aquellos seres queridos y podamos hacerles brillar sus ojos de alegría sorprendiéndolos en el momento menos esperado, para decirles, “Gracias, por lo que has hecho en mi vida. Una pequeña nota en cualquier época del año, podría hacer un milagro en un corazón deprimido y en una mente desgastada.

Más allá de de Diciembre, decide sorprender a alguien en Enero, Febrero o Abril. No te imaginas como Dios puede usar ese gesto, para traer esperanza a quién casi la pierde.

Porque confortaron mi espíritu y el vuestro; reconoced, pues, a tales personas. 1 Cor 16:18